sábado, 6 de noviembre de 2010

Cómo recibir con un abrazo y una sonrisa

Estimados amigos,

Tenemos el gusto de compartir con ustedes una hermosa nota que hiciera Luis Aubele para La Nación a nuestro querido arquitecto Alberto Sakamoto, sin desperdicio.
Esperamos que lo disfruten!


Om / Por Luis Aubele

Cómo recibir con un abrazo y una sonrisa

Con armonía alrededor, se sabe, mucho es posible. Y ahí está el feng shui, arte y ciencia de transmitir energía positiva, listo para ayudar a que lo bueno suceda.


Feng shui, viento y agua, es un arte-ciencia desarrollado hace 4000 años en la antigua China que estudia cómo fluye la energía alrededor, cómo afecta y qué hacer para que beneficie. La energía, chi, es la fuerza que nos mantiene vivos y preside cada acto de la existencia. Feng shui es un arte porque es creación y mejora con la experiencia de cada persona. Y es ciencia porque cada diseño se fundamenta en datos precisos y concretos.

"Hay tres tipos de energía: cósmica, humana y terrena, que corresponden a los famosos trigramas del I Ching, el mítico Libro de las mutaciones. Para ser felices necesitamos que las tres energías estén integradas y en armonía. Por eso es tan importante nuestra actitud ante la vida, cómo usamos nuestra energía humana", explica el arquitecto Alberto Sakamoto, también investigador y docente especializado en el tema.

Acogedor no es costoso. Una de las aplicaciones más comunes del feng shui es la de disponer la casa en armonía con la naturaleza para que entre la mejor energía. Una de las reglas básicas es que la vivienda esté en un lugar acogedor. La propuesta parece ingenua, sin embargo es muy importante. Acogedor no significa costoso, la casa puede estar en medio del campo o en un barrio muy humilde. A veces, el dinero crea entornos costosos, pero muy poco hospitalarios.

Amor a primera vista. "Otra condición importante es que entre la casa y nosotros se produzca un sentimiento, como quien dice, un amor a primera vista. Cuando estos principios se dan, el resto se arregla por sí solo. Como se ve, estas condiciones tiene una parte muy espiritual y difícil de enmarcar. El feng shui se caracteriza por ser flexible, en ningún caso es rígido ni dogmático. No hay fórmulas porque debe adaptarse a cada persona y a cada situación. Es decir que no puedo hacer un proyecto en abstracto, tengo que conocer a la persona y su momento", agrega.

Lo que refleja el espejo. Uno de los problemas que se le plantean al investigador es que los experimentos no pueden repetirse para extraer conclusiones generales. Porque para el feng shui todo es energía, y la energía cambia constantemente a medida que pasa el tiempo. Para el especialista, el feng shui, más que una moda, es una necesidad, y más que un estilo, una filosofía de vida. Pero aclara que hay mucho desconocimiento e improvisación. Por ejemplo, es común escuchar sobre la importancia de instalar espejos en la casa. El espejo hace de puente, refleja el exterior y lo trae al interior del hogar. Lo importante es qué refleja el espejo. ¿Un paisaje agradable, afectuoso, motivador? Entonces la propuesta es válida porque se agrega bienestar al espacio interior. Caso contrario, el espejo opera como un elemento conflictivo.

Responsabilidad. "Mis clases tratan en un 50% de técnicas, pero el resto es filosofía de vida. Somos individuos y, como tales, tenemos nuestro propio espacio, y si cuatro personas vamos a ver una película, el resultado será cuatro opiniones distintas. El primer ejercicio que propongo a mis alumnos es que tomen el lugar más conflictivo que hay en sus casas, el más desagradable, poco acogedor?, y que traten de mejorarlo. A la semana analizamos los resultados. La experiencia es increíble porque demuestra hasta qué punto somos responsables de los problemas de nuestro entorno."

Sentido común. Feng shui es sentido común. "Si quiero sentarme, que sea en una silla blanda. Si voy caminando, elegir un camino con los mejores paisajes. El sentido común me dice que elija la mejor vajilla, que me vista con la mejor ropa, que disfrute de las cosas. Tenemos que tratar de disfrutar en nuestra etapa de todo lo que hay en nuestra vida. Y si alguien se lamenta de que en su tierra hay lluvias intensas, mi consejo es que aprenda a disfrutar de las lluvias intensas."

Un abrazo y una sonrisa. Sakamoto sostiene que en algún momento tendríamos que preguntarnos: ¿qué estoy haciendo en este planeta? ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Por qué estamos vivos? "Como arquitecto siento que mi misión es crear espacios que reciban al recién llegado con un abrazo y una sonrisa. Esto va desde cómo está puesta la mesa, el color hasta el diseño de los muebles. ¡Crear espacios que acaricien los cinco sentidos! Regalar sonrisas y no cachetadas. La vida cambia cuando entramos en ese lenguaje. ¿Cómo sería un mundo donde cada uno de nosotros recibiera con un abrazo y una sonrisa?"

CASA PASIVA

Alberto Sakamoto se interesó por el feng shui a causa de un problema de salud. "Como en el fondo el tema es la energía, encontré que había una relación directa entre mi recuperación y el feng shui, que es la armonización de todos los centros de nuestro entorno con la propia energía." Otra de sus preocupaciones es la sustentabilidad. Con sus alumnos está desarrollando, en San Isidro, lo que denomina una casa pasiva. "Con energía solar, agua de lluvia, un molino de viento para generar electricidad. Un segundo tanque reservorio para recoger el agua de lluvia y aprovecharla para regar y lavar, algo muy común en otros países. Somos seres comunitarios, no vivimos solos en el mundo y si cuido mi planeta cuido mi entorno. La sustentabilidad no es una moda, es una necesidad." Más datos, arqsaka@hotmail.com

PARA RECORDAR

  • El gran tema del feng shui es chi, la energía, y una de las mayores fuentes generadoras es nuestra mente. Cuando pensamos positivamente transmitimos energía positiva y ayudamos a que nuestros sueños se hagan realidad.
  • La limpieza y el orden atraen la buena energía. En cambio, el desorden y la suciedad la bloquean.
  • Periódicamente conviene revisar el contenido de cajones y espacios para desechar lo obsoleto, lo que no se usa, y para que así se renueve la energía.
  • La gente suele ser supersticiosa y a algunos objetos les asigna el poder de dar buena suerte, pero hay que recordar que tener una rana o un sapo, por ejemplo, del material o del tamaño que sean no servirá de mucho si no se actúa en forma correcta. Para lograr que esos objetos den prosperidad hay que ayudarlos trabajando productivamente con amor.
  • Otro elemento es una buena iluminación, que no sea invasora, que aporte luz y calidez.
  • El aroma de los sahumerios debe ayudar a crear un clima que permita el diálogo, expresar afectos profundos, el silencio. No deben ser invasores ni agresivos.
  • Un ambiente con buena energía transmite paz y descanso visual.

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